Caso real
De 4.166,51 € ofrecidos a 57.750,69 €: cuando el accidente acaba con la profesión
Una artrosis previa que no le daba síntomas se convirtió, tras el accidente, en una incapacidad permanente total para su trabajo.
Nuestro cliente, profesor de artes marciales con más de veintiocho años de dedicación y gimnasio propio, circulaba con su vehículo cuando tuvo que detenerse por una colisión múltiple provocada por una granizada que cubría por completo la calzada. Estando parado, otro vehículo que circulaba a velocidad excesiva para las condiciones de la vía golpeó primero el quitamiedos, salió rebotado y lo alcanzó por detrás con tal fuerza que le destrozó toda la parte trasera.
A consecuencia del accidente se agravó una artrosis lumbar previa que, hasta entonces, no le producía ningún síntoma. La agravación se tradujo en una incapacidad permanente total para su actividad profesional: no pudo seguir impartiendo clases en su propio gimnasio ni continuar su progresión en la disciplina.
La aseguradora del vehículo causante formuló una oferta motivada de 4.166,51 €, cuestionando la gravedad de las secuelas y atribuyendo la incapacidad a la patología previa. Antes del juicio la aseguradora consignó 5.291,87 €, una cantidad que seguía muy por debajo de lo reclamado. En el juicio declararon dos testigos —antiguos alumnos que sostenían las clases de forma desinteresada— y el informe del médico forense concluyó que la agravación de la artrosis era de carácter muy importante y que determinaba la incapacidad permanente del lesionado.
El juzgado reconoció una incapacidad permanente total —no parcial, como defendía la aseguradora— y fijó una indemnización de 57.750,69 €, con los intereses legales incrementados desde la fecha del accidente por la manifiesta insuficiencia de la oferta motivada, además de las costas.
Oferta motivada
4.166,51 €
Sentencia
57.750,69 €
Una dolencia previa asintomática no reduce la indemnización si el accidente es lo que la convierte en incapacitante.
Caso real anonimizado · Valorado con el baremo vigente en la fecha del accidente · Los resultados pasados no garantizan resultados futuros
Por qué este caso importa
Si un accidente ha agravado una dolencia que antes no te limitaba y ahora te impide ejercer tu profesión, no aceptes que la aseguradora rebaje la indemnización solo porque la patología ya existía. Lo relevante no es cuándo apareció, sino el efecto real del accidente sobre tu capacidad de trabajar.
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Contenido revisado el 16 de septiembre de 2026. Caso real anonimizado; cada reclamación se valora individualmente.
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Si no puedes volver a tu trabajo habitual después de un accidente, podemos ayudarte a acreditarlo y a cuantificar el perjuicio económico real.





